Por
María Ripoll, en 22 de Septiembre de 2008
... aunque lo ingerido acabe formando parte de nosotros como a todo el mundo, conformando nuestros cuerpos y enfermedades y, como afirma howes, dandonos un olor particular, que en los occidentales es a mantequilla.
se ha de comer con placer
a la comida ya se le empezo a dar un nuevo valor con el movimiento slow food, una corriente internacional que acabo replanteandose no solo nuestra forma de comer sino nuestra vida acelerada...
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